Le negaron la muerte asistida a su madre de 97 años y la estranguló hasta matarla: “No quería vivir más”


Martha Blake, de 66 años, fue acusada de asesinar a su madre, Patricia Blake, de 97, luego de que le negaran el acceso a la muerte asistida. La mujer confesó haberla estrangulado y ahora enfrenta cargos por homicidio en primer grado.

Cuando la policía local llegó a la vivienda familiar, el 26 de diciembre, en Palm Beach, Florida, encontró sin vida a la anciana.

Martha estaba en el lugar y relató que la última vez que había visto con vida a su madre había sido la noche anterior, durante la cena navideña. En ese momento, no se detectaron signos evidentes de violencia.

Sin embargo, las dudas surgieron cuando el cuerpo de Patricia fue trasladado a la Oficina del Médico Forense del Condado de Palm Beach. Los especialistas advirtieron que algunos indicios no coincidían con una muerte natural, lo que motivó un examen más profundo de las circunstancias del fallecimiento.

Las estremecedoras señales en el cuerpo de Patricia que revelaron una muerte violenta

La autopsia reveló que la mujer presentaba hemorragias internas, una fractura reciente en el cuello y signos compatibles con asfixia.

Además, los forenses detectaron la ausencia de acumulación de sangre post mortem en la nariz, un dato que indicó que algo pudo haber cubierto su rostro en los momentos previos a su muerte.

A partir de esos resultados, los investigadores revisaron las imágenes de las cámaras corporales utilizadas durante la primera intervención policial. En ese material, observaron una marca roja del tamaño de una moneda en el costado del cuello de la víctima, un detalle que no había sido advertido inicialmente y que reforzó la hipótesis de un homicidio.

Con estas pruebas, la Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda que madre e hija compartían. Martha aceptó declarar y brindó información sobre el estado de salud de Patricia.

Martha confesó a las autoridades que su madre padecía Parkinson, además de un trastorno de la tiroides, y que ella se había hecho cargo de su cuidado durante los últimos cinco años.

En ese contexto, la mujer explicó que ambas habían hablado en reiteradas ocasiones sobre la posibilidad de acceder a una muerte asistida.

Según su testimonio, consultaron al médico de cabecera de Patricia, quien trabajaba en el estado de Maine, pero el profesional rechazó la solicitud al considerar que la paciente no cumplía con los requisitos legales, ya que no padecía una enfermedad terminal.

Tras esa negativa, madre e hija continuaron conversando sobre cómo poner fin a su vida. La acusada aseguró que su madre le repetía que “no quería vivir, y se lo había dicho muchas veces”, y que incluso analizaron la posibilidad de suicidarse con pastillas, aunque descartaron esa opción por no contar con medicación que consideraran suficientemente letal.

Finalmente, confrontada con los resultados de la autopsia, Martha confesó haber estrangulado a su madre. Declaró que accedió a hacerlo porque entendía que ese era el deseo de su mamá y que buscaba darle una “muerte digna”.

La Justicia no avaló ese argumento y la imputó por asesinato en primer grado, motivo por el que permanece detenida en el Centro de Detención Principal de West Palm Beach, sin derecho a fianza. Deberá comparecer ante el tribunal el próximo 25 de enero, mientras la investigación continúa.

Fuente: www.clarin.com

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